sábado 29 de agosto de 2009

Una Argentina para desarmar


María Laura Santillán. Pelotuda. Eso me vino a la mente cuando, ofuscado, y con una molestia en la cabeza, como si una mota de polvo hubiese interferido el curso habitual, no muy sorprendente, de ninguna manera brillante, de mis neuronas, apagué el televisor y corrí directo a prenderme un pucho. El programa realmente me había molestado, hablaban, cuándo no, de los jóvenes, razón por la cual, apenas con mis veinticinco años, me sentí aludido, y todavía más cuando se decía que esos mismos jóvenes estudiaban y buscaban trabajo; les era difícil, según enfatizaba la conductora, salir de la universidad y adentrarse en el ancho y variopinto mundo de las empresas multinacionales. En consecuencia, sentados en una mesa redonda, y no obstante la imposibilidad del mismo medio de transmisión se podía adivinar en esa gente una amplia gama de caros perfumes cuyas moléculas todavía permanecían en el género de sus trajes impecables. Una joven egresada o no, no lo recuerdo, de comunicación social, había comenzado a trabajar en un pulpo financiero, o técnico, o mecánico, lo mismo da, y decía sentirse plenamente realizada, asimismo declaraba haber pasado con felicidad la selección en donde competía con otros congéneres por el puesto. Otros, más experimentados, y recientemente ascendidos, subrayaban que la honorable gente de recursos humanos había virado en sus criterios de selección; ahora no importaba solamente el promedio, sino también, decían, las cualidades personales, la positividad, etc. Maria Laura, volviéndose a medida que transcurría el programa, más y más, como dije anteriormente, pelotuda, repetía una y otra vez que en cuestiones de recursos humanos se había cambiado de paradigma, y le preguntó a esa gente qué era lo que la empresa había visto en ellos para ofrecerles trabajo, a lo que respondieron con una sarta de frases en un sentido tan manual de autoayuda, tan mierda, tan Ari Paluch, que uno podía hacer cualquier cosa menos vivir en este mundo; al considerar la posibilidad de convivir con semejantes seres, y aún de formar parte de su misma raza, o condición, el suicido queda por siempre fundamentado.
No entiendo toda esa volatilidad del ánimo tan mentada; esa recurrencia infinita a la confianza, la pérdida de confianza, la creencia en el progreso, y muchos otros lugares comunes del léxico televisivo-ignorante-empresarial, que tiende a querernos explicar que hay ciertas personas que al parecer están predestinadas para ser mejores, o superiores, y pasarles encima a las otras, que, lamentablemente, no se encuentran, como ellos, avalados por el mismísimo ens máximum o Dios en su carrera personal, egoísta y codiciosa. El otro día leí una partecita, mínima, del libro de Ari Paluch; casi vomito, casi lo voy a buscar a la radio para pegarle un tiro, si en vez de Lennon hubiese sido este tipo, perdonaría sin concesiones a Chapman; recuerdo que decía algo así: el mundo se rige por la ley-causa efecto, por lo tanto -decía el eminente pensador- todo lo que hacemos nos vuelve, y eso prueba que somos agentes de nuestro propio destino. Todo Mal. Todo mezclado, te explico, Paluch, la relación causa-efecto es unidireccional, si tirás un vaso, se cae y se rompe, y después no se reconstruye y vuelve a ponserse solito sobre la mesa, entonces no sé como deducís a partir de la ley de causalidad la otra ley, tuya, proveniente de una mala lectura de algún libro religioso, de que todo lo que hacemos nos vuelve. Además, si todas nuestras acciones estarían regidas por dicha ley entonces, justamente, todo lo contrario, ¡No seríamos dueños de nuestro propio destino! todo al revés de lo que decís man, y pensar que la gente compra tus libros como si fuesen caramelos. Bueno, la cosa es que los empresarios hablan así, creen en que si uno quiere, entonces puede, y que por lo tanto, aquél que mira el televisor desde una vidriera, con el frío y el hambre en sus huesos borrándole lentamente la existencia, precisamente, se lo merece.
Luego de unos minutos de bronca, volví al living y prendí el televisor, el programa finalizaba y se podía ver a María Laura Santillán ejecutando una danza en la cual, similar a una foca contenta, sin preocupaciones y sin finalidad en el existir, comenzaba a batir palmas, dar saltitos y gritar eufóricamente: ¡Las empresas son humanas! ¡Las empresas son humanas! Después, un representante de los auspiciantes, un hombre alto, y gordo, y calvo, con un hilo de baba suspendido entre el labio inferior y superior, imprevistamente, se bajó la bragueta; María Laura Santillán seguía danzando en éxtasis, repitiendo frenéticamente su coro idiota, mientras los invitados, al ver a aquél hombre que se había bajado la bragueta, no dudaron en imitarlo, y así hicieron también los reidores, y los camarógrafos, y el público entero. La pantalla se había llenado de porongas, todos la sostenían en su mano. Una gran poronga televisiva formaba todo aquello y todos danzaron, repitiendo el coro de María Laura "¡Las empresas son humanas! ¡Las empresas son humanas!" Hasta que una pija con enormes cabezas, o glandes, los cuales se ramificaban en el vértice del tronco venoso y lúbrico, salió de la tele, y fue a dar directo, uno por uno, en el culo de cada uno de los televidentes.

10 comentarios:

La niña santa dijo...

Jajajaja graciosísimo todo! Me sacaste una carcajada sonora en plena oficina con esta partecita "similar a una foca contenta, sin preocupaciones y sin finalidad en el existir"

Las empresas son humanas! las empresas son humanas! digno de un gag del Sr. Burns.
Qué bueno que estás escribiendo más y qué bueno contribuir con la búsqueda que tenés en el subtítulo ;)

Desarmandonos dijo...

Gracias, muchacha. Me alegra que se haya reído porque me considero un tipo naturalmente no gracioso. Siempre se ríen de mí, y no conmigo. Sobretodo las mujeres.

Gracias por el comentario y leáme más seguido.

:)

Martín ("Latinoamericano") dijo...

Jajajaja... muy muy buena.

Realmente esos programas boludos que quieren demostrarnos que bueno es el sistema con los que le ponen buena cara cansan. ¡Pensar que el año pasado llevaba a Grobocopatel todos los días! Lo presentaba como un innovador que tiraba ideas de como transformar este país en la megapotencia que siempre quisimos ser...

¿Lo volvió a llevar? (perdón, el médico no me deja ver a Maria Laura). Digo... porque no se si está tan bien visto el Grobo hoy...

Salutes.

Desarmandonos dijo...

Marín Latinoamericano:

Bienvenido che.
No, por suerte no estuvo Grobocopatel. Pero esta vez ciertos desconocidos representaron el papel muy bien, como vos decís, intentan hacer quedar bien al sistema a través de los que ponen buena cara.

Saludos!

Ah, consigame la dirección de ese médico suyo tan probo.

catexia dijo...

Antes que nada, Hola!! Tanto tiempo!
Que horror, primero nos quieren hacer creer que somos libres en este mundo para elegir con libertad suprema lo que se nos cante el orto gracias al capitalismo mientras la libertad se restrinja a lo que ellos te ofrecen, claro está... y ahora nos quieren hacer creer que esas opciones que nos ofrecen, además, son re humanas, cool, buena onda y que te eligen por lo que Sos... oh si. Lo que pasa es que un empresario con el libro "el secreto" (esoterismo for export edulcorado y descremado y libre de gluten) en la mano puede llegar a ser algo bastante tragicomico. sin contar esa nueva onda de "coaching ontológico" para empresas y otras yerbas.
Si, nos siguen taladrando la idea de ser los mejores, y que ser el mejor implica tener el mejor puesto de trabajo en la mejor empresa, pero ahora te dicen: no basta solo con que te rompas el orto muchisimos años de tu vida en la mejor universidad (de hecho, si estudias en una privada y pedorra mejor), ahora tambien nos fijamos en tu personalidad, y tu positividad y blablabla. Es que solo nos gustan los lindos, viste... que tengan cara de éxito y alma de exito ahora. (porque si, somos re espirituales now...)

De algun modo, siempre estuve taaan lejos de la gente esa... y ahora esa gente viene como a robarte tus cosas. Es como que se adueñan de "la filosofia, lo ontologico, lo espiritual, lo esoterico, (una vez hasta escuche "la afirmacion nietzscheana"... [para llorar]) y asi hasta te despojan de tus cositas lindas. Me ha sucedido de toparme con familiares politicos que estudian eso del coaching ontologico y que empiecen a preguntarme: pero vos de que vas a trabajar? ah, no, ni idea quien es Kant. pero yo soy re filosofico. oh oh. (es que deben pensar que yo soy medio comunista por estudiar en la uba... seguro... [quiero llorar de nuevo]. Tambien esta la onda de la clase alta que va al malba y te refriega todo lo que sabe de arte solo por haberse podido comprar un cuadrito pequeño de xul solar. Basta de robaaaaaaaaaaaaaaar. Eso es lo que digo yo.
Basta de robar. Carajo.
Nos despojan hasta de eso.
Ese es el modo capitalista de asimilación, y exclusión. Destilación pura.
Horror.
Total.

catexia dijo...

Bueno me ofusqué. Tengo que seguir:

Es como si despojacen de sentido y de contenido y de concepto y de TODO a: la filosofía, el arte, la religión, la espiritualidad.
Y se visten con esas mascarillas, o disfraces que son solo eso, porque adentro no tienen nada, de Artistas, Filósofos, Espirituales.
El Horror.
Todo tan cool. Todo tan de superficie (y no la deleuzeana). Ya no hay pasión, ni siquiera convicción en lo que uno hace.
Y ver que todo es asi, tambien te termina sacando tu convicción en "algo", que te quedaba.
Por decir una cosa: Estudiar filosofia. Para que? Si POSTA, en este mundo, es una bosta estudiar eso y trabajar de eso (se da la misma mierda que en cualquier otro lado, competencia, supervivencia del mas apto, produccion masiva de papers insustanciales al pedo...). Yo ya lo hago por amor a la sabiduria, y ahora estoy en un impaz (encima).
Es muy deprimente.
Y mejor empiezo a agradecer que aún puedo darme el lujo de ser un ser disfuncional...

Christian dijo...

Hola, mi nombre es Christian, soy amigo de Belen que me paso tu Blog. Fisico que esta organizando este grupo de estudio sobre Spinoza en Exactas.

El texto me parecio buenisimo y me senti muy reflejado en mis sentimientos respecto de Maria Laura. Creo que ella fue un detonante para dejar la TV, hace como varios meses que ya no me (des)informo. Lo deje, como el pucho.

(Otra cosa) Estamos con un grupo en Exactas discutiendo sobre la Universidad, su significado y estar un poco mas preparados para la discucion que se viene en terminos de la LES y la CONEAU. Espero no te moleste pase el texto para discutirlo (obvia referencia biblio-blog-grafica).
saludos,
chris.

Desarmandonos dijo...
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Desarmandonos dijo...

Christian: Perdoná por no contestar antes, es que no había visto el comentario. Por supuesto que no me molesta que lleves el texto, al contrario, me alegra y me halaga tu interés. María Laura es un monstruo que hay que atacar desde todos lados. Por lo demás, es muy interesante lo que mencionás del grupo Spinoziano. Yo hablé con Belén y parece que va a estar muy bueno.


Un abrazo.

Fede dijo...

¡Sublime!